TACNA Y LA GRIPE DEL CERDITO (O EN EL “II FESTIVAL REGIONAL DEL PORCINO”)


Primero fueron las vacas locas, luego las gallinas, era sólo cuestión de tiempo para que la humanidad conociera la natural ira del cerdito. Vacuna, aviar o porcina, la gripe a inicios de este nuevo siglo viene en forma de animal de granja.

Domingo y media mañana. Los buses dejan a gente ad portas del distrito Gregorio Albarracín Lanchipa, muy cerca a la entrada del Campo Ferial “La Agronómica”, lugar que acogerá a las decenas de cerdos durante el festival en su honor. Al llegar la Caja Municipal de Arequipa (que expandió sus tentáculos más al sur, como si aquí no tuviésemos ya una que juega con los intereses) te regala un afiche y una visera para el sol, me dirijo directo a ver los chanchos.

Los cerdos más grandes intentan aparearse, no tienen el menor descaro de hacerlo frente a niños. El macho más grande y de pelaje negro se sube sobre una tremenda cerda rosadita, de 14 pezones (cuento por curiosidad). Se sube a ella y es difícil no imaginarse el encuentro de dos luchadores de sumo completamente desnudos. Los niños miran atentos, los padres los motivan a ver el segundo mayor espectáculo de la naturaleza (el sexo): “oh que bonito, mira” señalando a los dos marranos hacerlo sin control, como sólo los cerdos suelen hacerlo. Para muchos niños estas serán sus primeras clases de educación sexual, otros seguirán aprendiendo de Internet.

“Mamá chancha” tiene mucho sueño, descansa echada de lado sobre la tierra moviendo sus orejas. A un lado duermen sus 12 críos, tiernos lechoncitos uno encima del otro, los curiosos no dejamos de admirar el parecido que tienen con unos perros de raza pequeña, salvo por el hocico característico y la cola retorcida. “Mamá chancha” proviene de la Asociación de Criadores de Animales Menores “Chustada” quienes ocupan la mayor parte de la exposición, pero no son los favoritos. Un sondeo rápido, “a oreja parada”, permite saber que la preferencia del público se centra en el par de ejemplares de la Asociación “10 de Octubre”, dos cerdos de talla mediana, macho y hembra, que se diferencian del resto por su atractivo color rosado y su hocico corto, su anchísima nariz, sus ojos grandes, redondos y por el toque infantil de los lazos rojos sobre sus rechonchos cuellos. “Parecen Porky” repiten todos cuando los ven, con ternura pero también con hambre.

Los funcionarios del Gobierno Regional dan por inaugurado el “II Festival Regional del Porcino”. Un triste payaso se encarga de abrir el show para los niños. Se anuncia el concurso al mejor gorrino. Los stands de chicharrones, sándwich de lechón son atacados por la concurrencia. Nadie se quiere ir sin probar la sabrosa carne del homenajeado. El resto se pasea por los stands donde se vende todos los nutrientes para mantener más gordo y sano al marrano en cuestión. ¿Cómo algo puede estar gordo y sano? Pues gracias a los aminoácidos y los oligoelementos que sólo los buenos amantes de la venta del lechón conocen. Productos que firman con un “La más sabia opción para ganar tiempo y dinero”, lo que podría entenderse como engórdalo rápido, barato y vende su carne.

Los críos de “Mamá chancha” se han despertado y se prestan a una carrera por cogerse del pezón. Todos se atropellan, se pisotean con las pezuñas y al llegar se aferran a la teta que quede, peleándose como verdaderos hermanos. A la pobre madre sólo le queda resignarse y dar gemidos de impaciencia. Es una imagen conmovedora y extraña, inmortalizada por las cámaras y los celulares. Le deseo buena suerte a “Mamá chancha” con el concurso dándole una palmadita en el lomo y me voy.

Mientras el mundo contempla a través de los noticieros a toda la nación mexicana caminando con mascarillas por sus avenidas y a su presidente declarando la alerta máxima y su vez llamando a la calma general; el Gobierno Regional de Tacna ha venido promoviendo desde hace unas semanas el “II Festival Regional del Porcino” para este domingo 26 de abril. Lo cual no tiene nada de malo: El ingreso de mexicanos al país es controlado y además Perú no importa carne de cerdo de México. Pero este festival no deja de ser una apología al consumo porcino un poco inapropiada y hasta irónica, un “¿Y qué?” lanzado por sobre el hombro a nuestros primos los aztecas.

Al salir de la feria, los mosquitos me dan un último piquete y las moscas revolotean por doquier. El lugar donde los cerdos rebuznan debe de oler una barbaridad, pero eso no importa, no puedo saber que tan mal huele porque estoy resfriado desde el jueves. Así que me retiro sin más, pensando tontamente que estornudar o toser aquí, con la salud del mundo en picada y en medio de toda esta “chanchada”, causaría un pánico innecesario.
Tacna, 27 de abril de 2009.

MIS 05 OBJETOS FAVORITOS

(A propósito de una entrevista que le hacen al peota, periodista y blogger Renato Cisneros)

Interesante pregunta: ¿Cuáles serían mis 05 objetos favoritos?, ¿Son los que me evocan algún recuerdo?, ¿Los regalos de alguien especial?, ¿Cómo es posible resumir tu vida, tus tesoros, a solo 05 cosas? Pues bueno estos son los míos:

1. LIBRO “HISTORIA DE CRONOPIOS Y DE FAMAS”: Curioso y pequeño libro que llegó a mis manos en un momento de tragedia y decisiones personales. Un libro que la mayoría no entiende (ni yo mismo francamente, por ser un libro-juguete). Pero que su significado para mí radica en el hecho de haberme presentado a ese ser imaginario que Julio Cortazar bautizaría como “Cronopio”, cuyas características siento que me fueron robadas por el autor:
- Los cronopios tienen un corazón bondadoso.
- Poseen una conmovedora alegría.
- Son desdichados y húmedos (capaces de mojar una tostada con sus lágrimas naturales).
- Son seres desordenados y tibios.
- El cronopio se considera super-vida, pero más por poesía que por verdad.
- Quieren bailar tregua y bailar catala en vez de trabajar.
- No son generosos por principio.
- Odian a sus padres (pero saben que el odio es otro nombre de la libertad).
- Poseen una superioridad moral.
- Mancillan las tradiciones de la patria.
- Los cronopios no quieren tener hijos (pero si los tienen pierden la cabeza y ocurren cosas extraordinarias).
Entre otras características propias de estos individuos simples y contradictorios. Para mí este libro es el símbolo de mi extraño ALBEDRÍO.

2. CAJITA EXAGONAL: Es un misterio la historia que encierra dentro de sus seis lados. Desde que se cerró juré que no se volvería a abrir. Alguna vez fue tirada a la basura y otras veces pateada. Sin embargo la he rescatado y con ella los dos anillos de plata (cada uno con un topacio inscrutado), que alguna vez entregué creyendo que estaba enamorado. Dos anillos: uno es comprado y el otro robado. Ya me he acostumbrado a ver esta cajita, todas las mañanas sin inmutarme, se encuentra junto a mi desodorante y el peine. Es la única prueba visible de que pude sentir eso que los ignorantes aún llaman AMOR.

3. DVD “CINEMA PARADISO”: Mi película favorita (haciendo competencia con “La Sociedad de los Poetas Muertos” y “Qué Bello es Vivir”). Una versión pirata, pero de excelente calidad: “¡Mucho más romántica, mucho más emocionante y mucho más satisfactoria que la original…!”. Me transmite NOSTALGIA, es inocente, recontracursi, soñadora, hasta patética, pero siempre me deja satisfecho. El final y su clásica canción me hacen moquear, y odio ponerme así. Termina como sé que terminará mi vida: Solo pero enamorado.

4. GUITARRA: El último regalo de cumpleaños de mi viejo cuando cumplí los 15. No soy bueno tocando pero lo intentaba hasta que se le rompieron dos cuerdas que no he reemplazado en años. Si esas curvas no fueran tan duras y frías, serían mis favoritas. En ella expreso mi IMPOTENCIA.

5. COMPUTADORA: Un poco de tecnología, y tendría que agregar también la cámara fotográfica. Yo quería una VAIO y terminé comprándome la humilde Compaq, frente a la cual afilo los dedos y castigo el teclado sin piedad los domingos por la tarde. Horas enteras en las que desnudo a las musas en busca de INSPIRACIÓN.